Cuántas personas se quedan atrás a lo largo del camino, de la vida, cuántas te dejan tirada, cuántas otras te ayudan, luego te apuñalan. Algunos te aconsejan, te critican, te quieren de mentira, te quieren de verdad. Me siento muy afortunada por tener lo que tengo, por poder enfadarme y tener con quién amigarme después, o poder desahogarme cuando más lo necesito. Poder reirme cada uno de mis días, y poder disfrutar de cada segundo de la vida. Tener con quién celebrar cada uno de mis cumpleaños y no sentirme sola.
Bajar corriendo toda una calle y gritando hasta no poder más solo porque es sábado, o querer dormir en la playa o en cualquier lado que esté lejos de nuestras casas solo porque se han acabado los exámenes.
Soy consciente de que muchas personas defraudan a sus amigas, porque verdaderamente les da igual esas personas con las que probablemente hayan compartido ya media vida, pero os aseguro que si tuviérais las mismas amigas que tengo yo, no se os pasaría ni un segundo por la cabeza hacer eso.
Tambien soy consciente de que pocas veces toca la lotería, es más, probablemente nunca pense que me fuese a tocar nada en la vida, pero ahora que lo pienso, la suerte de mi vida ya llego hace 12 años, y a diferencia de otras personas, yo si se valorar lo que tengo, y lo muchísimo que valen mis amigas.
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