No tengo los ojos azules, pero tampoco me gustaría tenerlos, me molestaría la claridad del día a todas horas, y soy una chica muy quejica. Peco de pelo rizado, ese que todo el día esta enredado y solo puedes desenredarlo cuando te lo lavas, ya que no se que sería de mi si lo desenredo en seco. No es muy oscuro, ni muy claro, es un término medio. Mido 1,60 metros desde que tenía 14 años, creo me he estancado y no creceré más, pero la verdad, me da exactamente igual.
Me paso el día sonriendo hasta que tengo que parar porque las fracciones de mi cara me obligan a hacerlo, ya que me acaban doliendo los papos, aún así no puedo evitarlo, me sale solo, cómo reír, otra acción que me paso haciendo día sí y día también, pero por ahora no conozco a nadie que tenga queja de ello, a sí que seguiré muchos más años haciéndolo.
No me gusta gritar, pero es inevitable hacerlo cuando me enfado, es una acción que me sale sola, aunque luego me arrepiento. También suelo hacerlo los sábados, pero eso ya es otra historia que tiene que ver con la euforia.
Me dan miedo las avispas, pensar que algún día se puede acabar el chocolate o las gominolas en el mundo y las agujas, pero adoro los piercings en la nariz.
Me priva ver películas de risa o de amor, depende del estado de ánimo en el que me encuentre, pero siempre acompañada de chucherías, una película no sería lo mismo sin ellas.
Quizás peco de pesimismo, por muy risueña que sea. Pero ya sabéis que si algo puede salir mal, saldrá mal, y prefiero saberlo de ante mano.
Vivo en otro mundo día y noche, inventando mis propias historias para poder algún día contárselas a alguien y reírnos juntos.
Me priva cantar. Canto en la ducha, por supuesto, canto cuando juego con mis amigos al sing-estar, y tarareo cuando estoy disfrutando de mi comida favorita, o comiendo chocolate, claro.
Tendré miles y miles de defectos, pero también tengo demasiadas virtudes, lo que me permite hacer balanza.
Me gustaría llegar algún día a ser capaz de no preocuparme tanto por las cosas, pero por ahora soy así, ya me conoces.